Los clásicos aún tienen un gran impacto en nuestro pensamiento, algo que Francisco Toledo notó en su tiempo, por esta razón es que realizó una serie de grabado en torno a Las Fábulas de Esopo.

La exposición, que fue montada para celebrar el décimo aniversario del Centro Cultural Clavijero de la ciudad de Morelia, Michoacán, consta de una serie de 45 piezas que integran una colección de 50 grabados de los acervos del Museo Nacional de la Estampa, gracias a la generosa donación que hiciera el maestro Toledo al Instituto Nacional de Bellas Artes, en 2014, dentro del acervo del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO).

La fascinación de Toledo por las palabras y el texto ha permeado su quehacer artístico. El manual de zoología fantástica, de Borges, o bien la obra de Kafka, Informe para una academia, han sido obras magníficamente ilustradas o reinterpretadas por el artista oaxaqueño en años anteriores.

La muestra nace con el hallazgo de un ejemplar de la edición Traducción de las fábulas de Esopo para el uso de los jóvenes que cursan la cátedra de latinidad en el Colegio Seminario, impresa por Ignacio Rincón en Oaxaca en 1849. Esto funcionó como la base para  un proyecto artístico y editorial impulsado por el propio Francisco Toledo y María Isabel Grañén Porrúa en 2013.

Esta iniciativa dio origen a la presente serie de grabados que el artista realizó en distintas técnicas calcográficas sobre planchas de zinc y cobre, a partir de las fábulas del autor clásico reunidas en aquella edición de 1849, hallada por el impresor Juan Pascoe, en la Ciudad de México.

Todas las imágenes son © Conaculta

Sobre El Autor

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