El escultor londinense James Shaw destaca por trabajar de manera más personal el material con el que da forma a sus esculturas, mediante este metaproceso de producción, crea piezas de mobiliario que son orgánicas, extrañas y, sobre todo, divertidas.

Para su exposición de posgrado en el Royal College of the Arts, creó una serie de pistolas de pulverización, desde las cuales se podían filmar materiales en los muebles. En una entrevista con Sight Invisible, Shaw explicó que esta serie fue una respuesta al «ambiente de fabricación de máquinas» y la necesidad de «espontaneidad en la fabricación».

Su obra desde la graduación se ha expandido, ahora porta un arma de papel maché y otra que lanza plástico líquido como si fuera una pasta de dientes exprimida de un tubo. Más allá de su trabajo con armas, su obra también incluye algunos asientos geológicos inspirados en una temporada en la isla volcánica de Stromboli, piezas diseñadas para una experiencia de realidad virtual, y una cocina hecha de plástico de HDPE reciclado.

Todas las imágenes son © James Shaw

Sobre El Autor

La nostalgia al papel lo hace leer con esmero todo lo que le caiga en sus manos, adicto a la tradición de hablar demasiado, amante del cotilleo, la tecnología, los comics y las relecturas de su propio espacio. Puedes leer sus irreverencias a través de @IlPalabroEnferm y @LuisGuiSan

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