Los mexicanos tienen muchas formas de celebrar la muerte. Con altares para muertos, el humor particular, comiendo pan de muerto o vistiéndose de catrinas. En este contexto, Tinder, la aplicación para conocer gente, se dio a la tardea de crear “calaveritas” para los perfiles más identificables en esta red social.

Hipster

Estaba un hípster haciendo swipe
mas su barba tenía que acicalar
De pronto vio a la muerte llegar
y le preguntó si podía esperar
pues una chava acababa de encontrar
y leche de almendra le gustaba tomar
Creyó que bastaría con un Super Like
Pero su tabaco orgánico tuvo que forjar
Para esperar que la chica se dignara a contestar
o la parca a su morada final lo iba a llevar.

La fashionista

La muerte la conocía de cara lavada
aunque esa era la foto que más amaba
Con Smart Photos quedó fascinada
pues pensó que esa era su mejor carnada
y aunque estrenara su mejor vestido Prada
La parca la tenía bien vigilada
“Te vas conmigo de la mano agarrada
y en el más allá me das una buena maquillada”.

El Godín

Era día de quincena y el Godínez sonreía
pues Tinder Gold al fin compraría
además de que la tanda le caería
Y aunque ese día la fonda de la esquina le tocaría<
la parca en el comedor atenta lo esperaría
Pero por cosas del destino hasta tarde de la oficina saldría
Por más swipes que hacía, la suerte contra él estaba.
Y cuando pensó que al fin un match le tocaba
Sería la muerte la que al final lo esperaba.

El fitness

Estaba en el gym sacándose fotos
cuando su Himno de Tinder sonó
Eye of The Tiger a todo volumen cantó
Mientras un boxeador de antaño imitó
entró la muerte bastante apurada y diciendo
“Vengo a llevarme al de músculos de acero”
Y en eso estaban cuando la huesuda haciendo muina
Decidió llevarse al primero que no acabara su rutina.

 

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