La arquitecta Ana Laura Di Tommaso demuestra lo que se puede lograr cuando uno se deja llevar tan sólo por la emoción, cuando uno se libera y sólo se conduce por el subconsciente.

Con cada pieza, la también, pintora busca evocar una emoción diferente de manera distinta. Las pinceladas, el chorreado y la acción le permiten dejar una huella expresiva que conecte con el espectador.

“No existen dos emociones iguales de la misma manera que no existen dos pinturas iguales. Cada comienzo es nuevo porque mis emociones son renovadas, van mutando, se transforman y reinventan. A cada momento la pintura va madurando, se vuelve más sólida y firme, cada trazo, cada pincelada se verifica, queda”, comparte Ana Laura para Tecnne.

Todas las imágenes son © Ana Laura Di Tommaso

Sobre El Autor

La nostalgia al papel lo hace leer con esmero todo lo que le caiga en sus manos, adicto a la tradición de hablar demasiado, amante del cotilleo, la tecnología, los comics y las relecturas de su propio espacio. Puedes leer sus irreverencias a través de @IlPalabroEnferm y @LuisGuiSan

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