En esta serie de pinturas, Ali Cavanaugh ha representado de forma realista bellos retratos de mujeres con calcetines estampados. La serie también encuentra su originalidad a través de modelos que ocultan la cara y adoptan una actitud casi infantil.

“Mi dependencia del mundo visual comenzó cuando perdí gran parte de mi audición a través de la meningitis espinal a los 2 años de edad. Esta pérdida fue una bendición disfrazada ya que aprendí a depender del lenguaje corporal y leer los labios para comunicarme. Entonces, desde mis días más jóvenes, me volví sensible a las personas que me rodeaban y al lenguaje tácito revelado a través de las composiciones del cuerpo humano”, comparte al respecto de su trabajo como pintora.

Lo visto y lo que no se ve en la existencia humana ha sido una piedra angular conceptual para la mayor parte de mi carrera como artista figurativo. Es en el momento de vacilación cuando uno se mueve en el espacio interior del pensamiento, que encuentro inspiración. Me esfuerzo por pintar no solo las delicadas facciones de la persona externa, sino también para captar la presencia tierna e invisible que trasciende la comprensión en la profundidad de un alma. En mi experiencia trabajando con las personas que pinto, descubro en varias ocasiones el profundo misterio de la existencia.

Todas las imágenes son © Ali Cavanaugh

Sobre El Autor

La nostalgia al papel lo hace leer con esmero todo lo que le caiga en sus manos, adicto a la tradición de hablar demasiado, amante del cotilleo, la tecnología, los comics y las relecturas de su propio espacio. Puedes leer sus irreverencias a través de @IlPalabroEnferm y @LuisGuiSan

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